AUTOR: Dr. C. y Profesor Titular Juan Ramón Montaño Calcines[1]
A MANERA DE PÓRTICO
Incentivar la curiosidad. Despertar el interés. Seducir. Provocar. Enamorar. Hacer sentir. Hacer pensar. Vivir la lengua en la que somos y palpitar mediante la lectura de la mejor literatura de todos los tiempos es hoy un imperativo obligado para quienes enfrentamos la enseñanza. Lograr que el objeto de enseñanza y de estudio resulte atractivo y atrayente para que ejerza cierta fascinación, es sin temor a equivocarme, la regla de oro de la docencia en cualquier nivel educativo.
Se ha puesto mucho énfasis en el qué y el cómo enseñar y poco, muy poco en realidad, en el porqué y el para qué, con lo que se pierde ese toque de atracción tan necesario para despertar el hambre de conocimiento.
En pos de la búsqueda de esa regla de oro y del encuentro con esos derroteros van mis escritos, con el fin de que sean como una abeja de oro que pique no solo el intelecto sino también -y sobre todo- el corazón, para decirlo con una metáfora lezamaneana.
Estas curiosidades literarias están esperando el encuentro con uno y miles de lectores para hacer realidad, parafraseando aquellas palabras de Jorge Luis Borges, el que “entre lo que veo y digo, / entre lo que digo y callo, / entre lo que callo y sueño, / entre lo que sueño y olvido/…, digo yo, estará siempre la poesía y la lectura; es decir, un saber mirar para aquilatar en lo más profundo de cada uno de nosotros un saber sentir, para que desde él aprendamos y practiquemos un saber pensar -y pensar bien- que nace, como es lógico, de vivenciar por medio de la lectura un saber calzar prestados unos pies, unas manos, unos ojos, un corazón y un cerebro que nos permita ser siempre ciudadanos del mundo.
DESARROLLO
Ofreceremos un conjunto de curiosidades literarias que son el resultado de años de docencia e investigación alrededor de los autores y obras que a lo largo del tiempo han formado parte del canon literario escolar, que es como sabemos, un canon formativo porque está al servicio de los procesos de formación, sobre todo, de adolescentes y jóvenes. Esa es la razón por la que las hemos escrito tratando de conectar con la sensibilidad y las prácticas culturales de nuestros estudiantes de hoy.
CURIOSIDADES LITERARIA Nro. 1
“El balcón de Romeo y Julieta: un negocio para el amor en estos tiempos”
De las piezas teatrales escritas por William Shakespeare, la tragedia Romeo y Julieta es, sin lugar a dudas, la más popular y la que mejor podemos utilizar desde la educación literaria para atraer a los adolescentes y jóvenes hacia la lectura y el estudio de este escritor, uno de los centros del canon literario mundial.
Gracias a él, la historia de los amantes de Verona ha devenido arquetipo del amor romántico y juvenil; y generaciones enteras han podido gozar y sufrir con la historia de estos amores, en los que podríamos inferir aquellos versos del barroco español conocidos por el título en el que reza: “Amor constante más allá de la muerte”.
La historia de estos amantes contada por muchos otros autores, sobre todo italianos, , anteriores a él, junto al hecho confirmatorio de que en Venecia, en el siglo XIV, vivieron dos familias enfrentadas que se apellidaban Montecchi y Cappello, ha fortalecido la fama de la obra y la creencia en que dichos jóvenes amantes tuvieron existencia real; razón por la cual el balcón de la casa de los Capuleto, conocido como “el balcón de Julieta”, se ha convertido en un lugar famoso: hecho este del que se han aprovechado las autoridades del Ayuntamiento de Verona para que desde el año 2009 se permita, previa solicitud y una muy buena paga, que parejas de todo el mundo, que contraen matrimonio puedan hacerlo desde ese balcón; y dado el gran número de solicitudes provenientes de muchos lugares del orbe, ha sido necesario reservar turno con mucha antelación.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 2
¿Quiénes han sido los poetas nacionales de Cuba?
Aunque en Cuba José María Heredia y José Martí pudieran considerarse poetas nacionales, y lo son en el mejor de los sentidos pues su obra toda y su propia vida han estado al servicio desinteresado, sacrificado y amoroso de la Patria, no son ellos considerados oficialmente con el título de Poetas nacionales de Cuba. Para que esto ocurra, además de la popularidad de la que deben gozar, del prestigio estético y artístico que debe tener la obra y de que esta esté plenamente al servicio, al canto de las bellezas y bondades de la Patria, y por supuesto, a la defensa de su bien supremo: la libertad, se necesita que una entidad autorizada, con total identidad jurídica, así los nombres, otorgándoles ese título.
Por eso, solo tres han sido considerados por una entidad autorizada y declarados por ella Poetas Nacionales de Cuba; ellos son los que a continuación relacionamos.
El primero de ellos es Bonifacio Byrne, quien fuera nombrado como Poeta Nacional nombrado por el Senado de la República de Cuba en el año 1919.
Fue el quien naciera en el año 1861 y creciera escuchando y admirando remembranzas épicas de la Gesta del 68. Fue él quien hallara cobijo en muchos acontecimientos desde los cuales se buscaba la independencia de nuestra nación. Fue él quien no estuvo ajeno a la realidad cubana cuando Estados Unidos le arrebató la independencia a la Isla y le impuso la ignominiosa Enmienda Platt. Conocido como «el Poeta de la Guerra»; y por todo eso también y algo más, también fue conocido y proclamado Poeta Nacional de Cuba.
El segundo fue Agustín Acosta, nombrado Poeta Nacional de Cuba por el Congreso de la República en 1955, debido a su rica trayectoria literaria, y a que su obra es expresión de indiscutible cubanía, en “La Zafra”, publicado en el año 1926, encontraremos un abierto enfrentamiento al imperialismo yanqui, al que se le llama y reconoce como lo que en realidad es: un colonizador rapaz. De este poema con razón se ha dicho que es el canto antimperialista que conmovió los corazones de todos los cubanos. Su poema “Las carretas en la noche” resume toda la amargura, el dolor y la protesta de nuestro pueblo ante el fenómeno de la absorción de las tierras por el capital norteamericano.
El tercer Poeta Nacional de Cuba es Nicolás Guillén, reconocido y nombrado como tal en el año 1961 año en que se funda la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y en el que fue electo su presidente, cargo que ocupó hasta su fallecimiento. Sigue siendo hasta hoy el reconocido Poeta Nacional de Cuba, el que mejor ha sabido expresar desde su mestizaje e hibridez cultural los ritmos, angustias y esperanzas de esta nación.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 3
“Un CSI desde la Asociación Alcohólicos Anónimos para la muerte de Edgar Allan Poe”
Tal como lo sostiene el español Santiago Posteguillo hoy podemos ver como CSI Las Vegas, CSI Miami o CSI Nueva York, programas en los que los modernos detectives desentrañan los más misteriosos y complicados asesinatos y muertes. Muchos creen que los antecedentes de dichos programas de gran audiencia están en las obras de Agatha Christie o de Artur Conan Doyle. Sin embargo, para Posteguillo el antecedente está en un magnífico y brillante detective francés: Auguste Dupin, creado por el propio Edgar Allan Poe para investigar los crímenes de la calle Morgue.
Y es que también la vida y muerte de Poe es digna de un CSI desde la Sociedad Alcohólicos Anónimos porque durante años, este poeta y novelista, uno de los grandes maestros del terror, luchó contra su fuerte dependencia del alcohol. Luego de la muerte de su esposa se convirtió en miembro de la Asociación “Los hijos de la abstinencia” y se dedicó a predicar contra el demonio de la bebida. Apenas unos meses después fue encontrado en un estado de absoluto delirio en las calles de Baltimore y muere en un hospital de esta misma ciudad al día siguiente, un 3 de octubre de 1849, fecha en que fue encontrado por Joseph Walker. Tendido en un banco de un parque, en pésima condición de salud, pues vomitaba sangre mientras repetía incesantemente el nombre de Reynolds.
Las causas de su muerte quedaron sin determinar. Se le achacaron al alcoholismo, a las drogas, a un ataque epiléptico o incluso a la rabia o a la sífilis… El caso permanece abierto hasta hoy, pero lamentable y misteriosamente, todos los archivos relacionados con el fallecimiento de Poe están destruidos.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 4
“Las amigovias de Balzac o de Balzac y su tembamanía”
¿Sabías que de las tres grandes tentaciones que tuvo Balzac a lo largo de su vida una fue la de sostener relaciones amorosas íntimas con mujeres de mayor edad que él, con las que intimó al estilo de ,o que hoy en algunos países hispanohablantes se conoce como ”amigovias”?
Pues sí; Honorato de Balzac amaba a las mujeres mayorcitas, maduritas mejor y ya conocedoras de las lides del amor carnal. Tal parece que el fuego lento de mujeres maduras y ya experimentadas en las andanzas de Cupido le encendían la pasión mucho más y mejor que las jóvenes cándidas e inexpertas.
Fue una mujer mayor que él quien lo inició en las lides amorosas. Se llamaba madame de Berny y tenía ella 43 años cuando él acababa de cumplir tan solo 21. Fue ella quien lo educó para que pudiera brillar en sociedad y quien supo vislumbrar el genio que había en él. Le fue fiel hasta el final. “La Dilecta”, como le llamaba él, le supo dar sabiduría mundana para alternar y coquetear con mujeres en los salones de la alta sociedad como también -y sobre todo- le dio el apoyo económico que él tanto necesitaba.
Luego le seguiría Laura de Abrantes, una duquesa posesiva y autoritaria, que apresuró el encuentro amoroso con Balzac, pues librepensadora y transgresora, le dijo que sería su amiga para siempre como también su amante cuando él lo quisiera. En aquel momento ella tenía 42 años y él 25.
La otra relación que le siguió fue con la marquesa de Castries, descendiente de los Estuardos y voraz lectora de sus novelas. Ella lo conoció y le amó cuando tenía 33 años y él 28. La diferencia de edad era mínima, pero era abismal la distancia de clase social y de costumbres que sí los separó casi de inmediato.
Mantuvo después dos intensos idilios amorosos y romances epistolares: uno, con Zulma Carraud que duró 30 años. Ella, casada y tres años mayor que él supo ser una amiga completa. La otra fue con la condesa Evelina Hanska, a la que llamaba “La Extranjera”. Estos amores fueron casi secretos y adulterinos. Durante 8 años se confesaron amor por carta y tuvieron algún que otro encuentro con la mayor discreción y ocultamiento; y al ella enviudar contrajeron matrimonio y vivieron juntos unos meses antes de la muerte del novelista.
Nada, que enamoradizo y con tembamanía nos ha resultado el gran Balzac cuando husmeamos en su vida privada y sobre todo amorosa.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 5
“Balzac el desmedido: o de Balzac y sus excesos”
Podría llamársele por el sobrenombre de “el sobreabundante” o el “superabundante”. Y sí, porque todo en él fue exagerado: su gran anillo, el bastón suntuosamente decorado con empuñadura de oro e incrustaciones de turquesas, que se convirtió en elemento inseparable de su vida social por los salones parisinos de la alta sociedad; su opípara manera de comer, pues se cuenta que en una ocasión invitó a su editor Werdet al Vèry a almorzar y este le vio engullir un centenar de ostras, doce costillas de cerdo, un pato a los nabos, un par de perdices asadas, un lenguado de Normandía, varios entremeses, un centenar de peras, café en abundancia y licor por agua. Y con esta manera por su puesto que su barriga creció vertiginosamente. También excesivos fueron su nariz y su olfato para perseguir y hacerse de un lugar en los salones de la más alta y encumbrada sociedad parisina de la época.
Le sobró agudeza y vista de halcón para retratar en sus obras, con objetivo realismo, la sociedad de la que formó parte y para penetrar en los abismos más insondables, oscuros y enrevesados de los seres humanos; y le faltaron los títulos nobiliarios y el dinero que tanto persiguió y codició.
Se dice que escribía una media de quince horas diarias y que debía esa asombrosa capacidad de trabajo a no pocos de sus excesos entre los que estaba la ingesta diaria de litros y litros de café bien fuerte, porque según él esta bebida no solo le mantenía despierto, sino que además le proporcionaba gran energía. El café, según sus propias palabras, llegó a convertirse en “la gran fuera de su vida”. Su dependencia de la cafeína fue tal que le llevó a escribir un ensayo titulado “Tratado de excitantes modernos” en el que llegó a sostener que el café ponía la sangre en movimiento y activaba el espíritu, precipitaba la digestión, alejaba el sueño y estimulaba la actividad mental.
¿Cómo se las arreglaba este hombre, este titán de la novelística mundial, para escribir frenéticamente y sostenidamente durante largas horas al día, atender sus intensos amoríos e intrigas sociales, evadir a sus acreedores y vivir además como un dandy?
En el café quizás esté una de sus posibles respuestas.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro.6
“Cuando de ediciones y traducciones del Quijote se trata”
¿Sabías que, para muchos entendidos en teoría y crítica literaria, y en edición y traducción de libros El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha es el libro más traducido en el mundo, superado solamente por la Biblia?
Y qué coincidencia esta pues curiosamente el propio Miguel de Cervantes profetizó este hecho cuando, en su misma obra, puso estas palabras proféticas en boca del Bachiller Sansón Carrasco, cuando dice: “(Y) a mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se traduzca”.
Asimismo, en el prólogo a la segunda parte, Cervantes comenta en clave de humor, que el emperador de la China deseaba utilizar su novela para enseñar español a sus súbditos porque quería fundar un colegio donde se leyera la lengua castellana y quería que el libro que se leyese fuera el de la historia de don Quijote.
Y una de las traducciones más llamativas y también más polémicas es la que hizo el filólogo mexicano residente en EE. UU., Ilan Stavans, catedrático de Amherts Collage de Massachussets, quien tradujo el primer capítulo del Quijote al spanglish hablado por alrededor de 25 millones de hispanos residentes en Norteamérica. Esa traducción se publicó en el año 2002 en el suplemento del periódico La Vanguardia, y según este catedrático y traductor debía decir: “In un placete de la Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentleman who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase”.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 7
“Cervantes y el lupanar familiar”
La vida de Cervantes estuvo signada por las series dificultades económicas, sobre todo antes de que se publicara la primera parte del Quijote. Y fue en el año 1603, dos años antes de la publicación de su obra maestra, que apareció a las puertas de su casa el cuerpo de un caballero navarro herido de muerte, por lo que se abrió una investigación para esclarecer las causas de aquel hecho. Por aquel entonces que viviendo en Valladolid rodeado de mujeres: su madre, su esposa, su hija, sus hermanas y la hija natural de una de ellas. Y fue cuando el juez a cargo de la investigación ordenó detener a la familia de Cervantes, al completo, tras comprobarse que la casa era un “díscolo gineceo”, es decir, una desobediente e indócil casa reservada a mujeres, tipo harén.
Y es que, por lo visto, todas las mujeres de la familia de Cervantes, con excepción de su esposa, aceptaban dineros a cambio de sus favores sexuales, dada la penuria económica en que vivían.
Llama la atención que Cervantes permaneciera indiferente ante ese hecho que lo agraviaba en una época en que el deshonor merecía como castigo la muerte.
Nada… que parece ser cierto que cuando las circunstancias obligan hasta el más puro de los puros tiene que hacerse el de la vista gorda. ¿No cree?
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 8
“Cervantes: entre los cinco años de milicia y los cinco de cautiverio”
Un hecho cierto es que en 1571 se alista Cervantes en la milicia, en Nápoles y forma parte junto a su hermano Rodrigo de la compañía de Diego de Urbina, perteneciente al Tercio de don Miguel de Moncada. Con ella y en la galera Marquesa participa el 7 de octubre en la batalla de Lepanto, en la que demuestra una valentía extrema muy próxima al real heroísmo, pues a pesar de encontrarse enfermo y con fiebre y de las recomendaciones de sus superiores para que se quedase bajo cubierta, Cervantes pide a su capitán que le deje pelear en el lugar más peligroso de la nave, y en verdad lo consigue, pues se le asigna como puesto el lugar del esquife, esto es, el lugar que del pequeño bote que este ocupa en la popa de la galera; y por tanto, uno de los que ofrecía mayores riesgos en caso de abordaje.
La dureza del combate se saldó en la galera cervantina y dejó 40 muertos y 120 heridos entre los que, por supuesto, estuvo Cervantes, pues recibió tres arcabuzazos: dos en el pecho y uno en la mano izquierda. Sanó completamente de las heridas recibidas en el pecho, pero no de la que recibiera en la mano, pues esta le quedó inutilizada para siempre. De ahí el sobrenombre de “el manco de Lepanto”; hecho del que estaría orgulloso de por vida nuestro novelista, consciente de la extraordinaria trascendencia de la victoria española contra los turcos, porque “su manquedad”, diría el propio Cervantes en el prólogo a la segunda parte del Quijote, “no nació en una riña tabernaria, sino en la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros”; razón por la cual pondrá en boca del Capitán Cautivo que aquel día fue para la cristiandad tan dichoso, porque en él se desengañó el mundo y todas las naciones del error en que estaban creyendo que los turcos eran invencibles por la mar; en aquel día en que según cuenta Cervantes quedó el orgullo y la soberbia otomana quebrantada.
Como podemos comprobar por lo aquí expuesto, el sentido de “manco de Lepanto” es realmente metafórico puesto que no perdió la mano, sino que le quedó inutilizada. Y lo que pocos, en realidad muy pocos conocen, es que durante el período en que Cervantes trabajó como recaudador de impuestos para la corona, los contribuyentes, temerosos de recibir su inoportuna visita, le cambiaron el apodo por el de “el manco del espanto”.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 9
Otra vez volvemos sobre Cervantes y el valor de la libertad
Una vez curado de las heridas sufridas en la batalla de Lepanto, volvió Cervantes a la milicia en abril de 1572 y participó en las expediciones de Navarino, Túnez, Corfú y La Goleta, entre otras de menor importancia. Y en el verano de 1575 decide regresar a España, con la probable intención de que le nombraran capitán y quizás también porque estaba acuciado por las dificultades económicas de su familia. La desgracia quebró sus propósitos, porque la galera Sol, en la que regresaba a la patria en compañía de su hermano Rodrigo, fue abordada por la flotilla turca del renegado albanés Arnaute Mamí, el 26 de septiembre, a la altura de las costas catalanas, frente al Cadaqués o Palamós. De este modo, en vez del dulce amor a la patria encontró el dolor de los baños de Argel.
Cinco años y medio de cautiverio en Argel marcaron la vida de Cervantes para siempre. Entregado como esclavo a Dalí Mamí, nuestro novelista aprendió muy pronto a sufrir en carne propia los trabajos de la esclavitud y a estimar por encima de todo, en consecuencia, el valor de la libertad. De ahí que, en su Quijote dijera: “Por la libertad se puede y debe aventurar la vida” (Tomo II. Capítulo LVIII). Y es que preso ya, intentó en varias ocasiones fugarse para obtener la tan preciada libertad. Ya en enero de 1576, intentó llegar a Orán, plaza española, en compañía de otros cautivos; y tras el recate de su hermano Rodrigo, en septiembre de 1577, y después de estar oculto durante cinco meses en una cueva próxima a Argel junto a otros catorce cautivos, intentó fugarse en una fragata que debía rescatarlos, pero por una delación fueron descubiertos y vuelve a ser prisionero y fue llevado ante el gobernador turco Hasán Bajá que le perdonó la vida. Después de una temporada en presidio volvió a intentar la fuga en enero de 1578 y vuelve a frustrarse y es condenado a recibir dos mil palos, que obviamente no se le dieron porque de haber sucedido no habría salido con vida dada la magnitud física de tal castigo. Todavía así, tozudamente luchando por la libertad, proyectó una curta fuga en mayo de 1580 que también fracasa.
Finalmente, el trinitario fray Juan Gil consiguió pagar la libertad de Cervantes el 19 de septiembre de 1580, justo antes de que nuestro excepcional novelista fuera enviado a Constantinopla, de donde no se regresaba nunca. El precio de su libertad fue de 500 escudos, una cantidad desmesurada para las reales posibilidades económicas de su familia. De hecho, fray Juan Gil solamente disponía de 300 escudos reunidos por Leonor de Cortinas, la esposa del novelista, a costa de innumerables sacrificios. El resto: los 200 escudos faltantes fueron aportados por el fondo común que los trinitarios habían recolectado, en buena parte, entre los mercaderes cristianos de Argel, lo cual ofrece una interesante imagen sobre la popularidad que ya tenía nuestro novelista y da idea de la simpatía que su actitud valiente y responsable generaba entre aquellos.
También llama la atención las veces que le perdonaron la vida. Y todo ello podría explicarse por la insobornable entereza de nuestro escritor en defensa de la libertad; pues no hay duda de que el valor a toda prueba y la responsabilidad honesta y digna suelen originar las simpatías de todos cuanto le conocieran, incluso en casos de extrema crueldad. Como también son posibles otras posibles interpretaciones pues hay quienes sostienen que Hasán Bajá pagó 00 escudos de oro por el esclavo Miguel de Cervantes, lo que muestra un interés indudable hacia nuestro novelista por parte de aquel que era conocido como un sodomita, que, ya antes de llegar a ser rey de Argel había sido uno de los más regalados garzones del Uchalí. En fin… interpretaciones son interpretaciones.
CURIOSIDADES LITERARIAS Nro. 10
“La Canción del pirata de José de Espronceda y el Heavy Metal”
En la primavera de 1834, en Madrid, le venía al poeta romántico español José de Espronceda, su primera hija.
“Es una niña preciosa” -le dijo su esposa.
“Es perfecta”-le respondió él.
“¿Has escrito algo nuevo?” -le preguntó ella mientras él le regresaba a sus brazos y pechos la pequeña niña que comenzaba a llorar extrañando el olor y el calor del cuerpo materno.
“He escrito un poema a un pirata, a un rebelde indómito como nosotros. Lo he llamado Canción del pirata” -dijo él; y comenzó a recitar de viva voz, y para su esposa, los primeros versos del hasta hoy conocidísimo poema, mientras su pequeña hija se acomodaba entre las sábanas y los tibios pechos de su madre.
Espronceda, sin saberlo, sin ni tan siquiera poder imaginarlo, acababa de componer no solo un gran poema del Romanticismo más revolucionario, sino también una gran canción del heavy metal, porque muchos, muchísimos años después, en el 2000 precisamente, hace ya 290 años, en la Plaza de la Fuente, en Navarra, España, los miembros de la banda de rock llamada Tierra Santa, comenzaban la grabación de la versión musicalizada y rockera de la Canción del pirata, la que se convertiría en uno de sus temas bandera, al ser interpretación obligada, con la que dan inicio a todos sus conciertos.
Curiosidades literarias Nro. 11
“Al rescate de un poeta enamorado y olvidado: José Ángel Buesa” (I)
Escribió en su momento el poeta José Ángel Buesa estos versos: “¡Oh!, que me sobreviva un poema, / o si quiera una estrofa, / o un verso solamente. / Señor, un solo verso”.
Eso quería quien fuera conocido no solo como el eterno poeta enamorado, el don Juan de la poesía neorromántica en Cuba, sino sobre todo y por encima de todo, el poeta más popular y más publicado en su tiempo. Y aunque los estudios de teoría y crítica literaria cubanos le echaron un manto de silencio, el pueblo llano y agradecido le cumplió ese deseo: le siguió leyendo; le siguió declamando, le siguió recordando.
Toda su poesía fue un ejercicio de indagación en los vericuetos amorosos del corazón humano; penetró como pocos en los aledaños del mor: el desamor, la ruptura, los dilemas de amores frágiles, no correspondidos, imposibles de verdadera realización.
Nació en un pueblo de la actual provincia Cienfuegos, antigua Las Villas, conocido con el nombre de Cruces, un 2 de septiembre de 910, hace ya 114 años; y murió fuera de Cuba, en Santo Domingo, República Dominicana, un 14 de agosto de 1982, harán próximamente 42 años.
Fue un hombre y poeta de acendrada cultura. Tenía pleno dominio del francés y del inglés y de la poesía escrita en ambas lenguas. Dominaba la versificación a la perfección y su erudición poética era asombrosa. La crítica literaria sin embargo ha sido muy dura y creo yo que injusta con él. Se le ha silenciado por el espacio de casi 0 años, y silenciar ya lo sabemos es ningunear, discriminar, hacer olvidar; y no se le ha estudiado en programa escolar alguno, ni tan si quiera en aquellos dedicados a adolescentes y jóvenes cuando se está en la edad de los comienzos amorosos y tan proclive se es a la lectura de los poemas de Buesa.
Y en efecto, no se puede negar que su obra, bien mirada y valorada en su conjunto de manera integral, tiene altas y bajas. Como todo. No ha sido en todos y cada uno de sus versos el poeta genial que algunos consideraron como tampoco, creo firmemente yo, el pésimo digno de condena y silenciamiento.
Se le ha tildado de facilista y comercial; de sensiblero y cursi; y con estos calificativos renombrados críticos lo han empujado indefectiblemente a los abismos del silenciamiento y el olvido más cruel. El pueblo, sensible y llano, sin embargo, pasional y arrollador en el aspecto sentimental, no lo ha olvidado nunca y en susurro o a viva voz lo ha seguido recitando, lo ha seguido leyendo porque al decir del también poeta Fernando Pessoa el amor es un sentimiento esdrújulo; porque todos pecamos de ridículos o cursis cuando el amor o el desamor toca a nuestras puertas y por puro desahogo echamos manos a sus versos.
Porque es cubano. Porque su obra, buena o medianamente buena, con defectos y virtudes, es parte importante del patrimonio de nuestra nación; porque fue un romántico empedernido y no de los peores; porque fue un poeta popular que vivió en oca de su gente, le debemos hacer realidad aquellos versos suyos en los que dijo: “Yo volveré algún día, / vivo o muerto. Pero ese día, / de cualquier manera, / será mi corazón como un desierto / que repentinamente floreciera”.
Curiosidades literarias Nro. 12
“Al rescate del poeta enamorado de Cuba: José Ángel Buesa (II)
Para un crítico literario cubano de gran calibre y reconocido prestigio como Virgilio López Lemus, “No hemos sido justos con José Ángel Buesa durante los últimos cincuenta años, sobre todo en el campo de la poesía cubana”.
Y es verdad. Y para situarlo en su justo valor recurro a las palabras de nuestra Carilda Oliver Labra, Premio Nacional de Literatura en 1997, quien fuera su amiga, cuando ha aseverado que fue Buesa en la década del cincuenta del pasado siglo el poeta cubano más famoso, más publicado y el más popular. Lo era tanto, que según ella, que era adorado por los jóvenes. También fue envidiado por muchos que no lograron la popularidad que él logró; y fue asediado y acosado por no pocas mujeres. Sus versos iban de boca en boca y hubo hasta quien recitándolos enamoró a esta o aquella otra chica; fueron declamados por radio por las mejores voces de Cuba y de Hispanoamérica. Su Poema del Renunciamiento fue una vez publicado y conocido, una auténtica explosión en el ámbito cultural y popular. Cautivó, como muchos otros de sus textos, por la sensibilidad dramática que en lo tocante al amor subyace y pervive en la idiosincrasia de este pueblo cubano; de ese mismo al que tan afín le son las letras también dramáticas de los más clásicos y auténticos boleros. Cuestión pasional propia del alma de esta nación.
Y más allá de lo cursi o de todo ridículo -sentimiento amoroso que, recordando a Pessoa, es un sentimiento esdrújulo; y porque quien no ha sentido el amor ni ha escrito cartas de amor ni ha recitado poemas de amor no es ridículo- hay que hacer notar algunos versos de auténtico valor y fino erotismo, de embriagadora fragancia romántica que toca, al leerlos, lo más profundo de nuestro ser, como aquellos en los que dice:
“No. Nunca fue una mano más lenta ni más leve
Que mi mano de amante…
(…) (…) (…)
Y tú estabas inmóvil sobre la felpa rosa,
Como una flor fantástica que se abriera en el lecho.
Mientras mi mano lenta descubría tu pecho
Los motivos iguales para llamarte hermosa”.
¿Quién que es romántico no vibra de romanticismo con versos como esos? Lo dejo a la sensibilidad, el gusto y el raciocinio de cada quien.
Curiosidades literarias Nro. 13
“Al rescate del poeta enamorado de Cuba: José Ángel Buesa (III)”
En Santo Domingo, República Dominicana, pasó sus últimos días, dictando cátedra de Literatura, en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, nuestro José Ángel Buesa. Y es que, como muchos, abandonó en país en el año 1961 para iniciar un largo peregrinaje que finalmente lo llevó finalmente a esa isla del Caribe.
Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas: inglés, portugués, ruso, polaco, japonés, chino… Han sido musicalizados o declamados por las más autorizadas y bellas voces de Hispanoamérica y han quedado recogidos en unos 40 discos de larga duración. Se dice que un poema suyo fue de los primeros que se oyeron en la televisión cubana allá por los inicios de la década del sesenta.
Su fama y popularidad fue espontánea, ganada por su apego y comunicación sincera de la emoción y la pasión a la que con facilidad se adhiere la sensibilidad de todo nuestro pueblo.
Me cautivan mucho unos versos suyos en los que dice:
“Con la simple palabra de hablar todos los días,
Que es tan noble que nunca llegaría ser vulgar,
Voy diciendo estas cosas que casi no son mías,
Así como las playas casi no son mar…”
O estos otros, en los que expresa:
“Alza la mano y siembre
con un gesto impaciente,
en el surco, en el viento, en la arena, en el mar…
Sembrar, sembrar, sembrar,
infatigablemente:
en mujer, surco o sueño,
sembrar, sembrar, sembrar…
Yérguete ante la vida
con la fe de tu siembra;
siembra el amor y el odio
y sonríe al pasar…
La arena del desierto y el vientre de la hembra
bajo tu gesto próvido quieren fructificar.
Desdichados de aquellos que la vida maldijo,
que no soñaron nunca, ni supieron amar…
Hay que sembrar un árbol, un ansia, un sueño, un hijo,
porque la vida es eso:
sembrar, sembrar, sembrar”.
Si de cursi los tratan, a mí que me condenen por cursi también. Por lo que expresan y por el modo en que lo expresan me llegan, y me tocan las fibras más profundas del alma. Porque como también diera:
“Con simple palabra te ofrezco lo que ofrezco,
amor que apenas llegas cuando te has ido ya:
quien perfuma una rosa se equivoca dos veces,
pues la rosa se seca y el perfume se va.
(…) (…) (…) (…)
Y así como un arroyo que se convierte en río,
Y que en cada cascada se purifica más,
Voy cantando este canto tan ajeno y tan mío,
Con la simple palabra que no muere jamás”.
Curiosidades literarias Nro. 14
“Al rescate del poeta enamorado de Cuba: José Ángel Buesa (IV) Final”
El mismo se llamó “el vagabundo, el sin patria”, pues en 961 abandonó Cuba y comenzó su peregrinar por las razones que fueren de exiliado. YU todo exilio, forzado o voluntario, es generador de profundo dolor, de desarraigo, de añoranzas nostálgicas y de agudas penas. Porque todos somos y pertenecemos a un lugar: ese en el que se nace, en el que se tienen los primeros amigos y amores, en el que están enterrados los huesos de los seres más queridos. Dejar el país, la tierra en la que se nace, reitero, sean cuales sean las causas, marca de por vida con los vientos del sufrimiento; y eso se puede percibir en este sentido poema de José Ángel Buesa, dedicado nada más y nada menos que a su madre. Compartámoslo:
“Ya era muy viejecita… Y un año y otro año
se fue quedando sola con su tiempo sin fin.
Sola con su sonrisa de que nada hace daño,
sola como una hermana mayor en su jardín.
Se fue quedando sola con los brazos abiertos,
que es como crucifican los hijos que se van,
con su suave manera de cruzar los cubiertos,
y aquel olor a limpio de sus batas de holán.
Déjenme recordarla con su vals en el piano,
como yéndose un poco con lo que se fue;
y con qué pesadumbre se miraba la mano
cuando le tintineaba su taza de café.
Se fue quedando sola, sola… sola en su mesa,
en su casita blanca y en su lento sillón;
y si alguien no conoce qué soledad es esa,
no sabe cuánta muerte cabe en un corazón.
Y diré que en la tarde de aquel viernes con rosas,
en aquel “hasta pronto” que fue un adiós final,
aprendí que unas manos pueden ser mariposas,
dos mariposas tristes volando en su portal.
Sé que murió de noche. No quiero saber cuándo.
Nadie estaba con ella, nadie, cuando murió:
Ni su hijo Guillermo, ni su hijo Fernando,
ni el otro, el vagabundo sin patria que soy yo”.
Los que hemos vivenciado con profunda amargura y con sentido en no pocas ocasiones de culpabilidad, por diversas razones y desde muy diversas perspectivas, ese “hasta pronto” que se ha prolongado demasiado en el tiempo, podrá convenir conmigo en que estamos en presencia de un poema bello por lo sincera y honestamente dicho y sentido. Si son cursi o no; si son menos, poco me importan porque me tocan en lo más profundo y hasta una lágrima hacen que se asome a mis ojos; mucho más hoy, en medio de una realidad migratoria que afecta no a una sino a miles y miles de familias cubanas y, sobre todo, a aquellos que quizás, como la madre del poeta, tengan que morir solos.
En toda época y en muchos, quizás demasiados países para mi gusto y razonar, los procesos migratorios han existido y existen. En toda época la gente se ha ido y ha vuelto a entrar. Pero el caso cubano es diferente porque casi siempre lo más duro no han sido las partidas sino las ausencias y con ellas, quiérase o no, los olvidos y la necesidad de unas manos conocidas cuando la enfermedad o la Parca se nos avecina para decirnos que ha llegado la hora del último viaje, de ese del que nadie ha regresado jamás.
Curiosidades literarias Nro. 15
Cuando del amor se trata y de sus profundos ecos en una historia que nunca pasad e moda: la del Pequeño Príncipe de Antoine de Saint Exupèry
Solo se ama lo que se conoce bien. Y el amor es el supremo bien del hombre, dicha esta palabra en su más cabal sentido genérico contentivo de hombres y mujeres, de personas de ambos sexos, y para estar a la altura de hoy y de sus múltiples corrientes que a veces no entendiendo bien: de toda persona humana más allá de la marca sexual que la distinga.
Sin duda alguna el amor es una emoción compleja, un sentimiento que puede navegar en aguas mansas o remansadas, quietas y dulces, o en aguas turbulentas, arremolinadas y violentas. El amor puede tanto salvar como aniquilar el alma.
Definirlo no es cosa sencilla. Pero podemos intentar aproximarnos a él diciendo que es un sentimiento marcado por los afectos y la ternura; que casi siempre es un sentimiento positivo y placentero que nos hace sentir bien y nos vuelve más sensibles hacia los demás.
Y leer El Principito o El Pequeño Príncipe como también algunos lo titulan, nos puede llevar por una senda de reflexión permanente y constante sore el amor, la amistad, la vida y las relaciones que establecemos en nuestro paso por esta tierra tejiendo el diario vivir.
Esos puentes que alzamos cuando leemos para intentar comprender y comprendernos. Esos puentes que levantamos y andamos al calzar uno y muchos zapatos pues nos ponemos en los pies de los muchos otros que al leer conocemos y que asumimos como si fuéramos ellos o porque nos dejamos abrazar por esas otras muchas vidas que al leer vivimos, tienen en este caso un punto de mira: el amor y aquellas frases tan sencillas y tan elocuentes con las que cristaliza. Detengámonos en frases como estas:
- El amor no consiste en mirar al otro, sino en mirar juntos en la misma dirección
- Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor
- Si juzgas a la gente, no tienes tiempo de amarla
- Él se enamoró de sus flores y no de sus raíces…
Basta ese pequeño puñado de cuatro frases para que, leyéndolas despaciosamente, comentándolas con sensibilidad e inteligencia intentemos que brote, de esa lectura, el milagro: el discrimen moral, ético y bello, de unos razonamientos que pueden servir, como en mi caso, para incardinar la vida.
Curiosidades literarias Nro. 16
“Las muchas lecturas de la novela de Cervantes: El Quijote y la posesión del discrimen moral”
Para nuestra profesora universitaria, ensayista, crítica y especialista de renombre en la vida y obra de William Shakespeare en todo en ámbito del Caribe, nuestra Beatriz Maggi, la mayor ganancia que tenía la lectura de cualquier género (no solo literaria, pero por sobre todas la literaria) era el discrimen moral que desde ella y a través de ella o mediante ella obtenía el lector. Y de eso se trata en este comentario, de abordar como una inusual curiosidad literaria el que el modo ético de leer nos devela en el Quijote todo un tratado aleccionador para la mejor educación de los seres humanos, sobre todo hoy, cuando tanto lector perezoso solo consume la bazofia propagandística y la falsas noticias que pululan hoy por redes sociales y que tienen en la red de redes el lugar propicio para la banalización y la colonización cultural más brutal; sin dejar de reconocer, que también en ella hay mucho de bueno y riguroso.
Pero vayamos como dato curioso a un modo de leer el Quijote desde la eticidad y el discrimen moral. Ese modo que les propongo ancla en razonamientos como estos que a continuación expondré.
Si de un modo inclusivo y feminista, en su mejor y más cabal sentido, quisiéramos leer el Quijote, vendría entonces a prueba de ello este razonamiento adelantadísimo para su época, cuando nos deja saber que: “Porque has de saber, Sancho, que las mujeres son las más perfectas de las creaciones divinas. Que, aunque son más hermosas que las flores, las estrellas y la luna llena juntas, son fuertes como el acero de mi lanza. Por eso, Sancho, es menester entre los caballeros, que debemos estar prestos a sus privaciones, amarlas, cuidarlas como a la niña de tus ojos, porque nuestro mundo sin ellas, no cabe la menor duda, estaría completa e irremediablemente perdido, pues, ellas, Sancho, son la fuerza de la vida y el motor que impulsa nuestra existencia”.
Si de ética se tratara en el modo de leer y de establecer los debidos puentes entre literatura y vida, vengan entonces sobre los nobles objetivos que debemos perseguir en la vida este razonamiento del Caballero de la Triste Figura cuando en el Capítulo XXXII nos dice: “Unos van por el ancho campo de la ambición soberbia, otros por el de la adulación servil y baja, otros por el de la hipocresía engañosa, y algunos por el de la verdadera religión; pero yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballería andante, por cuyo ejercicio desprecio la hacienda, pero no la honra. Mis intenciones siempre las enderezo a buenos fines, que son de hacer bien a todos y mal a ninguno”.
Si del máximo don al que puede aspirar un ser humano: la libertad se trata, entonces, vienen estas palabras pronunciadas en el Capítulo LVIII, cuando dice: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida; y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”. Si lo sabría él que sufrió vejámenes y cautiverio en Argel.
La persecución de una vida virtuosa debiera ser la estrella que incardinara todo el vivir y el actuar humanos. De esto también nos habla Cervantes y su Quijote cuando en el Capítulo XLII podemos leer estas palabras: “Mira, Sancho: si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que padres y agüelos tienen príncipes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se conquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale”.
Sabemos estudiando a los antiguos que para aquellos lo bueno era bueno porque era limpio y por serlo era bello. Si de la belleza se trata vale la pena leer esto que se dice en el Capítulo LVIII: “Advierte, Sancho -respondió don Quijote-, que hay dos maneras de hermosura: una del alma y otra del cuerpo, la del alma campea y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad y en la buena crianza, y todas estas partes caben y pueden estar en un hombre feo… y cuando se pone la mira en esta hermosura, y no en la del cuerpo, suele nacer el amor con ímpetu y con ventajas”.
Sobre el agradecimiento, tan necesario hoy, en medio de un mundo de guerras, de desagradecidos que reniegan hasta de la madre y la tierra que les trajeron a la vida, hay un modo de leer el Quijote y expresiones que así nos lo ratifican como estas que podemos encontrar en el Capítulo LVIII: “Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: que de los desagradecidos está lleno el infierno. Este pecado, en cuanto me ha sido posible, he procurado yo huir de él desde el instante en que tuve uso de razón, y si no puedo pagar las buenas obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas, y cuando estos no bastan, las publico, porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensará con otras”.
Y sobre ese raro don que es el de la humildad, que tanto urge practicar hoy cuando estamos a merced de tanta soberbia, empoderamiento y altiva arrogancia, vale la pena detenerse en este razonamiento que se ofrece en el Quijote, en su capítulo XVII: “Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores, porque viendo que no te avergüenzas, ninguno se pondrá a correrte, y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio…”
Para finalizar esta lectura anclada desde una perspectiva cívica y de discrimen moral quiero traer a colación estas sabias palabras que don Quijote dice al Caballero del Vere Gabán en el Capítulo XVI de la segunda parte, cuando refiriéndose a los hijos dice: “Los hijos, señor, son pedazos de las entrañas de sus padres, y así, se han de querer, o buenos o malos que sean, como se quieren las almas que nos dan la vida. A los padres toca el encaminarlos desde pequeños por los pasos de la virtud, de la buena crianza y de las buenas y cristianas costumbres, para que cuando grandes sean báculo de la vejez de sus padres y gloria de su posteridad…”
CONCLUSIONES
En todo cuanto hemos venido exponiendo alrededor de determinados datos, anécdotas, informaciones que sirvan para despertar la curiosidad, incentivar el interés y cautivar el deseo de leer y de estudiar y relacionarse con la literatura se parte de asumir una postura metodológica de carácter vinculante; es decir, basada en el establecimiento de relaciones de concomitancia, pues consideramos obligatoria la articulación o vertebración de posiciones teóricas subyacentes; de métodos y enfoques diversos, que se complementen y vertebren coherentemente alrededor de un firme propósito: enamorar, incentivar, seducir…, apoyados como es de suponer en técnicas, propósitos y fines de lectura muy diversos: desde el más apegado al divertimento propiamente dicho hasta el más vinculado con una práctica que nos lleve a leer y releer, a interpretar y reinterpretar, de manera tal que podamos asumir muy diversos modos de leer, con el propósito de entablar con los textos que leemos una eficiente comunicación imaginal y, desde ahí, construir por medio de la lectura un cuadro del mundo (Mañalich Suárez, Rosario: 2005), que permiten el replanteo del objeto desde las perspectivas histórico-culturales y del interaccionismo sociodiscursivo, sobre la base siempre de aportar el dato curioso, interesante, desencadenante o detonante del deseo de leer, investigar y entrar en posesión del conocimiento.
A partir de los aspectos anteriores de fuerte naturaleza semiótica, semántica, hermenéutica y lingüístico-discursiva hemos asumido diversos modos de leer, entendidos estos siguiendo a la Dra. Josefina Ludmer -y a la reelaboración que de dicho concepto ha hecho este autor como: “el conjunto de perspectivas teóricas y prácticas que se asumen al leer; como el conjunto de ideas, y principios, de normas y teorías, así como también de los rituales y técnicas que se sedimentan como modelos de lectura compartida y que legitiman las prácticas de lectura, comprensión e interpretación afianzando el prestigio tanto de las lecturas como de los textos y garantizando así su centralidad o marginalidad en los ámbitos culturales, técnicos y científicos o académicos en los que circulan: el personal y el colectivo, el público y el privado, el académico e investigativo, el profesional y el institucional”. (Ludmer, Josefina, 2015 y Montaño Calcines, J.R. literlingua.net).
El replanteo de los modos de leer en la escuela pues consideramos que estos se definen como el conjunto de ideas y principios, de normas y teorías, así como también de los rituales y hábitos que se sedimentan como modelos de lectura compartida y que legitiman las prácticas de lectura literaria y su prestigio, lo que se concreta en la centralidad o marginalidad que estas puedan tener en muy diversos ámbitos: el personal y familiar, el público y el privado, el sociocultural, el académico e institucional.
Desde estas perspectivas se privilegia con estas curiosidades literarias un acercamiento o un modo de leer propiamente lúdico desde el que, reiteramos, el objetivo supremo que buscamos es interesar, provocar, seducir, enamorar, interesar, motivar… Si quien lea estas páginas así lo ha sentido, nuestro propósito se habrá definitivamente cumplido.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA EMPLEADA
ANDREU BAQUERO, ANA. 2012. Historias curiosas de la Literatura. Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona. España.
BLOOM, HAROLD. 2005. Genios. Un mosaico de cien mentes creativas y ejemplares. Editorial Anagrama. Colección Argumentos. Barcelona.
MONTAÑO CALCINES, JUAN RAMÓN. Bloog Literlingua.net
OBAYA, ALICIA y otros. 1980. Valoraciones sobre temas y problemas de la literatura cubana. Volúmenes 1 y 2. Editorial Pueblo y Educación.
POSTEGUILLO, SANTIAGO. La noche en que Frankenstein leyó el Quijote. La vida secreta de los libros; en: http://LeLIbros.org/
POSTEGUILLO, SANTIAGO. La sangre de los libros. Enigmas y libros de la literatura universal; en: http://LeLIbros.org/
REY HAZAS, ANTONIO y Florencio Sevilla Arroyo. 1995. Cervantes. Vida y Literatura. Alianza Editorial. Madrid.
SÁNCHEZ MONTEJO, EDUARDO (Compilación y notas) 2019. José Lezama Lima: Un poeta contado por sus anécdotas. Áncora Ediciones Nueva Gerona. Isla de la Juventud.
[1] Juan Ramón Montaño Calcines es Doctor en Ciencias Pedagógicas, Máster en Didáctica del Español y la Literatura y Profesor Titular por la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona de La Habana. Acumula 44 años ininterrumpidos de servicio en la Educación y más de 20 en la Educación Superior. Ha sido Asesor Nacional en el área de Lengua Española y Literatura y en el de Formación de Profesionales universitarios en el Ministerio de Educación y en el de Educación Superior de la República de Cuba.