Sexto recorrido de lectura

Sexto recorrido:

Cuando unos textos dialogan con otros

Autor: Dr. C. y Profesor Titular Juan Ramón Montaño Calcines

   Se ha dicho, no sin razón, que todo texto se construye como mosaico de citas; que todo texto es absorción y transformación de otro texto; que la intertextualidad es el mecanismo propio de la lectura literaria. Y en efecto, como procedimiento literario, la intertextualidad ha existido durante siglos, pero solamente nuestro tiempo actual, el de la modernidad y la posmodernidad, ha desarrollado la capacidad de percibir la importancia de este fenómeno, de describirlo y de definirlo, tal y cual nos lo ha hecho ver Pavav Pavlicic.

   Ella tiene un largo recorrido en la historia de la literatura: desde aquellas palabras de Terencio en el prólogo a la comedia El eunuco, cuando dijo: «Nihil dictum est, quod non dictum sit prias», esto es: “Nada se ha dicho que no haya sido dicho antes”. Pero también, mucho después, en palabras de Jorge Luis Borges tropezamos con esta otra certeza: «La seguridad de que todo ha sido escrito, nos aniquila o nos hace espectros»- Y también con Umberto Eco ratificamos algo similar: «He redescubierto, pues, lo que los escritores sabían (lo que tantas veces dijeron): los libros siempre hablan sobre otros libros y todo relato urde una historia ya relatada». Para rematar, Henryk Markiewicz nos hace saber que Rózewicz dijo que «Todos los poemas ya fueron escritos»: y Konwicki expresó: «Llegó el tiempo de la gran repetición». Así pues, como diría Harold Bloom: «…toda lectura es una interlectura».

   Y de eso se trata en este recorrido: en navegar entre un texto y otro; en ver cómo unos textos anclan en otros; en percibir que unos textos dialogan de muy disímiles maneras con otros.

   Vista así la literatura podríamos imaginarla como el permanente diálogo entre unos textos y otros, como un enorme palimpsesto pues cada texto conserva las borrosas huellas de textos escritos anteriormente.

   Esas huellas las podemos encontrar en distintos ámbitos de la textualidad: en la referencialidad, en la comunicatividad, en la autorreflexividad, en la estructuralidad, en la selectividad o en la dialogicidad; y en ocasiones esas huellas aparecen de forma más nítidas ante los ojos del lector y en otras, más ocultas o borrosas.

   Desde cualquier perspectiva lo que buscamos con cada recorrido de lectura es hacer realidad aquellas palabras de la profesora, ensayista y crítica Dra. Beatriz Maggi cuando dijo: «Un bien adquirido hábito y gusto por la lectura, y una bien entrenada capacidad de leer con un aprovechamiento superlativo del texto: he aquí una meta que estamos seguros de que únicamente es considerada como una necesidad básica»; sencillamente porque, tal y como ella también nos dice: «En la metodología de la enseñanza de la literatura, se quiere garantizar que el alumno crezca y se desarrolle inextinguiblemente en su posibilidad de captación a través de la palabra…» En tales empeños el recorrido de lectura que ahora proponemos pudiera ser muy provechoso.

   Descubramos las huellas intertextuales que están presentes en unos poemas como estos que a continuación te invitamos a leer y a disfrutar. El primero de ellos desde su propio título te ofrece una importante pista, pues se titula “Variaciones a una nariz” y está escrito por un poeta cubano actual, Felipe Ruano. Léelo con detenimiento y descubre las huellas de un texto anterior surgido de la pluma de uno de los más grandes poetas del Siglo de Oro de la literatura española.

Érase un martillo, un clavo y un resorte

y un largo cuento de invención cansada.

Era la tontería sublimada

a un boceto, a una piel, a un sur, a un norte.

Era el anillo de oro del consorte,

ahora divisa desacostumbrada.

Era la reciedumbre maniatada,

el imperio infalible del soporte.

Era Quevedo con un dedo solo,

era la tierra en solo polo,

era Cristo y María sin José.

Era el período de la trascendencia,

la esquizofrenia de la incongruencia

desde una paranoia de café.

   El segundo texto que te ofrecemos también deja ver una primera e importante pista en el propio título, pues este es “Piedra negra sobre piedra blanca”, título con el que el poeta cubano Carlos Augusto Alfonso alude directamente a un poema específico de uno de los más grandes genios poéticos de esta nuestra América. Léelo con fruición para que puedas descubrir innumerables huellas intertextuales en él. Aquí lo tienes:

Yo moriré cualquier jueves

en París sin aguacero

Todo será como espero

Ya tengo el recuerdo      Breves

mis días se marchan       leves

Pero con paso seguro.

¿Por qué? ¿Por qué si yo juro

ante Dios no ser el malo

me dan duro con un palo

y con una soda           duro?

Nadie me dice “No mueras.

Te amo tanto”.  Nadie busca

En mí la senda más brusca

Todos saben mil maneras

de encontrarme y ni siquiera

tratan de probar la llave

en una puerta        o quién sabe

Tal vez lo hicieron un día

en que Dios permanecía

Demasiado enfermo        Grave.

   Y ahora queremos que leas este poema titulado «La despedida», de Luis Alberto de Cuenca. Léelo con todos tus sentidos en alerta para que puedas descubrir con qué texto y autor se relaciona y en qué medida se polemiza y parodia irónicamente el texto en el que se inspira de manera que se resemantiza y contextualiza el mensaje.

Mientras haya ciudades, iglesias y mercados,

y traidores y leyes injustas y banderas;

mientras los ríos sigan vertiendo su basura

en el mar, y los vientos soplen en las montañas;

mientras caiga la nieve y los pájaros vuelen,

y el sol salga y se ponga, y los hombres se maten;

mientras alguien regrese, derrotado, a su cuarto

y dibuje en el aire la V de la victoria;

mientras vivan el odio, la amistad y el asombro,

y se rompa la tierra para que crezca el trigo;

mientras tú y yo busquemos el medio de encontrarnos

y nuestro encuentro sea poco más que el silencio,

yo te estaré queriendo, vida mía, en la sombra,

mientras mi pecho aliente, mientras mi voz alcance

la estela de tu fuga, mientras la despedida

de este amor se prolongue por las calles del tiempo.

   En esta nueva ocasión queremos que leas detenidamente tres poemas: el primero compuesto por Miguel de Unamuno y los otros dos que pudieran ser vistos como sus variantes intertextuales, escritos por Joaquín Sabina. Descubre pues las posibles relaciones intertextuales que hay entre ellos y precisa en qué medida los textos de Sabina subvierten el mensaje del texto en el que se inspiran: el de Miguel de Unamuno.

TÍTULO: Toponimia hispánica

AUTOR: Miguel de Unamuno

Ávila, Málaga, Cáceres,

Játiva, Mérida, Córdoba,

Ciudad Rodrigo, Sepúlveda,

Úbeda, Arévalo, Frómista,

Zumárraga, Salamanca,

Turégano, Zaragoza,

Lérida, Zamarramala,

Arramendiaga, Zamora.

Sois nombres de cuerpo entero,

libres, propios, lo de nómina,

el tuétano intraducible

de nuestra lengua española.

TíTULO: Conmigo vais

AUTOR: Joaquín Sabina

Chispa, Blanca, Isabel, Rosa, Lucía,

Claudia, Marlén, Beatriz, Emi, Chavela,

Cristina, Luz, Jimena, Rosalía,

Yolanda, Flor, Verónica, Jorgela,

Teresa, Soledad, Mónica, Lola,

Úrsula, Micaela, Candelaria,

Esperanza, Francoise, Nacha, Fabiola,

Adela, Sol, Bettina, Pasiponaria,

Lilian, Olga, Leonor, Sandra, Patricia,

Gabriela, Irene, Fátima, Clotilde,

Penélope, Carmina, Genoveva,

Lesley, Nuria, Virginia, Inés, Alicia,

Carlota, Montserrat, Paula, Matilde,

Conmigo vais, mi corazón os lleva.

TÍTULO: Que no llevan a Roma

AUTOR: Joaquín Sabina

La Habana, Londres, Fez, Venecia, Lorca,

Nápoles, Buenos Aires, Sinaloa,

Guanajuato, Madrid, Gijón, Menorca,

Ronda, Donosti, Marrakesh, Lisboa,

Cádiz, Granada, Córdoba, Sevilla,

Úbeda, Vigo, Tánger, Zaragoza,

Cartagena, Vetusta, Melipilla,

Montevideo, Cáceres, Mendoza,

Macondo, Esparta, Nínive, Comala,

Praga, Valparaíso, Guatemala,

Samarcanda, Bagdad, Lima, Sodoma,

Liverpool, Tenerife, Petersburgo,

Nueva Orleáns, Atenas, Edimburgo,

cien camino que no llevan a Roma.

 También es muy importante que estos recorridos desde los cuales pretendemos ampliar los mapas de lectura tengan en cuenta también la transmedialidad no como mera agrupación de medios ni tampoco como simple yuxtaposición o superposición de aquellos, sino como estrategia de construcción y recepción de textos condicionada ideoestéticamente, en la que subyace un proceso en no pocas ocasiones disonante y con una alta tensión entre los elementos de fondo y forma, claves para la transformación y la funcionalidad de los elementos que intervienen en dicho proceso y que afectan directa y decisivamente la producción y recepción de productos culturales desde los niveles semántico, textual y pragmático; de ahí que podamos aseverar que los elementos transmediales implican un proceder transcultural, transtextual y transdisciplinario ya que proceden y se alimentan a su vez de diversos sistemas y subsistemas. Así pues, mientras el término transmedialidad acentúa el diálogo entre diversas expresiones mediales, esto es, principalmente entre diversos tipos de medios, artefactos, técnicas, el término de transtextualidad destaca el diálogo entre todas las posibilidades de expresión textuales, sean estas de naturaleza lingüística o no lingüística. Mientras la transmedialidad subraya el tipo de artefacto, la transtextualidad resalta su contenido.

   Sobre la base de las ideas anteriores, te proponemos hagas ahora muy diversas lecturas y análisis de los textos siguientes:

  1. Observa detenidamente la imagen que a continuación te presentamos. ¿A qué obra o texto literario hace referencia? ¿En qué sentido el proceso de intertextualidad aquí produce una resemantización del mensaje; y en función de qué intencionalidad se produce?
  • Observa detenidamente ahora el siguiente texto: un cartel o texto propagandístico. ¿Qué obra literaria clásica subyace en él? ¿Mediante qué recurso se alude a esa obra clásica de la literatura infantil mundial de todos los tiempos?
  • Ahora observa detenidamente las dos imágenes que te brindamos. Una es una obra plástica famosa, nacida del pincel de Leonardo da Vinci: los frescos de los techos de la famosa Capilla Sixtina del Vaticano. ¿En qué medida y con qué intención el segundo texto, publicitario, retoma las figuras centrales del de Leonardo da Vinci?
  • Observa ahora un procedimiento similar al de los textos plásticos anteriores: se trata de una obra del pintor holandés Vandermer y de su copia para conformar un nuevo texto, esta vez publicitario. Piensa en todas las razones por las cuales el texto publicitario establece ex profeso estas relaciones intertextuales con la obra del famoso artistas plástico holandés.
  • Observa detenidamente estos dos cuadros y haz una lectura intertextual de ellos. Ten en cuenta, sobre todo, la intencionalidad con que el cuadro moderno recontextualiza la imagen de la Madonna renacentista del cuadro original.
  • Igualmente procede con los cuadros, obras plásticas de artistas de dos épocas diferentes, que ahora te ofrecemos. Uno de ellos, el segundo, es siempre obra de un artista plástico cubano actual. Haz todas las lecturas posibles.
  • Finalmente haz todas las lecturas posibles de este cuadro titulado «Encuentro», del pintor cubano Adigio Benítez.
  1. A MODO DE RESUMEN

   Se trata entonces de asumir la enseñanza de la lectura y la educación literaria como aventura, intentando conformar desde ella muy diversos recorridos y actualizando continuamente el sentido contenido en los textos objeto de estudio, de manera que podamos dar un salto hacia otros espacios en los que podamos encontrarnos con el otro diferente para traspasar el umbral de nuestras certezas y abrirnos a otras vidas y a las incertidumbres que ello genera. Vista así la lectura y la educación literaria de adolescentes y jóvenes pudiera erigirse en una experiencia intensa, interesante, dinámica, desde la que podamos asumir muy diversas miradas sobre lo propio y lo ajeno, lo que creemos y lo que dudamos, lo que somos y lo que pudiéramos llegar a ser.

   Porque a mis sesenta y un años y a los más de cuarenta dedicados ininterrumpidamente a la educación y a la impartición de clases en aulas de diferentes niveles del sistema educativo incluyendo el universitario, coincido totalmente con Remo Ceserani, catedrático de Literatura Comparada en la Universidad de Bolonia y uno de los más prestigiosos académicos, crítico e intelectual italiano, cuando en el prólogo a la edición castellana de su Introducción a los estudios literarios dice:

«Si alguien me pidiera que resumiese la concepción de la literatura a la que he llegado después de una larga experiencia, podría hacerlo del siguiente modo: los textos que consideramos literatura, o arte (aun con todas las dificultades con que topamos a la hora de ofrecer una definición teórica precisa del objeto, delimitar su campo y fijar sus coordenadas históricas), poseen unas potencialidades imaginativas y cognoscitivas muy relevantes y acaso insustituibles en nuestras sociedades, y por ello resultan preciosos en todo proyecto de educación y formación, ya sea individual o colectivo, y así mismo en cualquier sana forma de desarrollo social y cultural. Pero a ello va unido, y creo que es algo que no puede olvidarse, que esos textos, a menudo espléndidos en su realización, pueden haber sido vehículos de tomas de posición ideológica orientadas a sustentar el orgullo nacional, la violencia de la guerra, una ortodoxia religiosa intolerante y moralmente discutible ante ciertas acciones humanas, aun cuando, por la misma complejidad y ambigüedad que son típicas de la literatura, y que forman parte de la definición misma de lo literario, esas posiciones ideológicas y éticas se presentan casi siempre, en los grandes textos, de forma contradictoria y problemática».

   Precisamente por esas razones, los grandes pilares en los que creo debe seguir sustentándose la enseñanza de la literatura y la educación literaria son: los lingüísticos, estéticos, éticos, ideológicos y cívicos. Y hoy más que nunca estamos urgidos de acercamientos de esta naturaleza a todo cuanto leemos, ya venga del libro en soporte clásico ya de todo cuanto se publica, se comparte y socializa, desde la red de redes: Internet.

   Colocar al lector en el centro como perspectiva de la enseñanza de la literatura significa tomar el texto literario, la obra, como eje central, vertebrador de las actividades de lectura, de escritura, de apreciación y expresión valorativa; es hacer de la lectura e interpretación el momento decisivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje; ello implica, además, la necesaria contextualización y actualización de los textos como condición necesaria para asumir con total responsabilidad y compromiso éticos el proceso de comprensión y construcción de significados y sentidos y, por consiguiente, la asunción de un juicio interpretativo de valor. Y esto último pudiera verse en relación con el vínculo entre educación democrática e interpretación responsable, y entre enseñanza de la literatura y formación ciudadana. Relaciones estas que no debemos olvidar.

   En estos tiempos aciagos que vivimos marcados por el temor ante la pandemia del nuevo coronavirus, que nos hace ver cuán frágiles, desprotegidos y vulnerables estamos, la lectura literaria sirve para acrecentar nuestra resiliencia, para que sigamos aferrándonos a la vida, al amor; para que aprendamos todos los días a ser humildes y generosos; para que todos, al fin, podamos decir: Sé que existe un mañana. Habremos de encontrarlo después de tanta muerte inmerecida, cuando aprendamos que solamente juntos, deponiendo soberbia y egoísmos, podremos ganarle la apuesta a este virus, pues estamos todos a merced nuestra en esta endeble barca; y en ella vamos como niños frágiles, escondidos, intentando sobrevivir.

4 comentarios sobre “Sexto recorrido de lectura

  1. Sin lugar a dudas, todo texto es el reflejo vertido de la sapiencia humana, inundado de experiencias, conocimientos de todo tipo y de emociones. Unos toman de otros, o subyacen de estos como resultado de un proceso de reflexión y postcreación. Las formas de trasmitir la literatura y el apego de la lectura, requieren de formas de enseñanzas renovadas y profundas.
    El tema presentado en la multimedia es muy sugerente, atractivo y renovador para la enseñanza de la lengua y la literatura.

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  2. La literatura nos hace siempre soñar viajar disfrutar pero sobre todo nos hace reflexionar por eso es tan importante poder contar con trabajos como estos q nos hacen ver el texto desde otra perspectivas y nos enseña otros caminos para enseñar y aprender

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