ESCUDRIÑANDO EN LOS ÁMBITOS DE LA LITERATURA, EN LA VIDA ALGUNOS DE LOS MÁS RENOMBRADOS AUTORES Y DE ALGUNOS DE LOS MÁS CÉLEBRES TEXTOS OBJETO DE ESTUDIO EN LOS PROGRAMAS DEL BACHILLERATO CUBANO

AUTOR: Dr. Juan Ramón Montaño Calcines. Profesor Titular[1]

Ante el caos informativo que hoy vivimos; ante tanta falsa noticia y ante tanta manipulación informativa, solo nos queda un camino: formar, en su más amplio sentido, lectores sensibles, inteligentes y críticos, que practiquen y asuman la lectura como acto de resistencia y de vida; que se conviertan en lectores emancipados que sepan orientarse adecuadamente en el marasmo informativo que hoy pulula en este mundo nuestro, de manera que puedan formarse una opinión lo más veraz posible y que además sepan actuar en consecuencia, libres de la tutela y la servidumbre a quienes detentan el poder y quieren crear matrices de opinión para rebaños de audiencia sometidas, serviles, acríticas.

Por eso necesitamos lectores resistentes, fuertes y firmes, que puedan resistir los embates de las fakes news y que se resistan a creer, sin cuestionar en lo más mínimo,  la veracidad de las noticias que leen, de la información que les llega por muy diversas vías.

Y es que la lectura, la lectura profunda, juiciosa, redentora, emancipante, permite un permanente encuentro enriquecedor de los muy diversos ámbitos que constituyen nuestro diario vivir: el del saber, o sea, el del conocimiento de todo lo creado; y el del hombre, esto es, el del ser humano concreto que lee impregnado de su propia ideología y cultura, inmerso en un determinado contexto y arrastrando consigo sus sueños, sus fracasos, sus triunfos, su historia particular.

 Y de la lectura como acto de resistencia sí que podemos hablar los cubanos y Cuba, esta Isla de islas, isla irredenta que siempre ha apostado por la siembra de ideas opuesta a todo servilismo y que cada día lucha por salir adelante; esta Isla nuestra que soporta una y mil necesidades a consecuencia de un bloqueo espantoso y genocida desde el que se nos pretende doblegar.

Así, para innovar en la enseñanza de la lectura y en particular en el de la lectura literaria, es necesaria la construcción de Letralia, un espacio dedicado a la lectura, a las Letras, a la Literatura, como ámbito para conectarnos al leer con la mente de uno y miles de autores, quienes crean mundos posibles a través de ser dueños del mundo de las palabras; de las palabras hermosamente dichas, coloreadas y sabrosas; de las palabras para hacernos pensar y razonar; y para hacernos sentir y vivir una y mil vidas posibles.

Leer literatura e innovar en esos procesos para que podamos descubrir los diversos rostros de la lectura: el de creador de una realidad y mil realidades a través del mundo de los signos, de las palabras y frases; el de la lectura como don de ubicuidad; el de la lectura como nido y refugio, como aliciente, evasión o catalizador de todo cuanto existe; el de la lectura como resistencia y emancipación porque implica leer en tiempos críticos, en tiempos de crisis, a fin de que podamos comprender que es ella, la lectura literaria, la que atesora las mejores ideas, la que refleja la verdad que se conserva en las palabras de la más pura poesía.

Lectópolis, es entonces, la ciudad de la lectura, el espacio primigenio que es toda clase en la que se enseña a leer y sobre todo a leer literatura. Porque es la escuela el primer y el último reducto de la lectura y de la lectura del arte y la literatura, aquella que es herramienta que la sociedad utiliza para construir su identidad, y que se torna una y mil veces espejo semántico en el que podemos reconocernos o perdernos; construirnos o deconstruirnos; vivir y morir a la vez en la piel de cada personaje, de cada autor, de cada escrito que es como una permanente escalera que nos lleva a conocer mejor nuestra propia vida y la del  mundo.

Y así, inmersos en la lectura de la literatura, de la mejor literatura de todos los tiempos, nos podremos situar en el umbral del mundo, podremos ordenar nuestras rutinas, clarificar las horas de angustias y desasosiego, paladear una y mil esperas posibles.

Por eso, para innovar en este camino de la enseñanza de la literatura o de su contagio o del poder mostrarla tal y cual ella es, es necesario que cada maestro o profesor se convierta en un hechicero de las palabras, que sepa picar la curiosidad, estimular el deseo como en el amor, para lo cual debe persuadir, provocar, enamorar, y sobre todo, seducir para estimular el bien pensar y el bien sentir, el emocionarnos leyendo; leer para leernos, para encantarse, para encontrarse y reencontarse una y miles de veces con las realidades de este mundo nuestro y desde ella y por ella crear nuevos sueños y andar muchos nuevos caminos.

Así, por ejemplo, una pregunta constante que considero detonante de la innovación en nuestras aulas es la que constantemente le hacemos a nuestros estudiantes y nos hacemos nosotros mismos: ¿por qué es necesario que sigamos leyendo obras maestras como La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, o La Metamorfosis de Franz Kafka o El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes? Y aquí aventuramos ya unas posibles respuestas.

Necesitamos seguir leyendo esa pieza teatral, esa obra dramática que se titula La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, porque cuando un régimen represor elimina, mediante la manipulación y el engaño, cualquier capacidad del ser humano para el discernimiento moral y la vida, la consecuencia inevitable es la muerte, tal y cual sucede con Adela, la hija de Bernarda. Y es que ella, Bernarda, augura la vuelta de fascismo y de las dictaduras que asfixian al ser humano y le quitan lo más preciado: la propia vida. Y eso es ese emponzoñado feudo que construye Bernarda: un atentado contra el derecho a vivir y a buscar a toda costa la felicidad.

También necesitamos seguir leyendo la Metamorfosis de Kafka porque al leerla comprendemos que de lo que trata es de la lucha contra la rígida autoridad generalizada que aniquila, asfixia, mata; contra el poder que sojuzga y empequeñece: el del padre sobre el hijo, el del jefe sobre su subordinado, el de una sociedad que asfixia y estrangula lo mejor de sus ciudadanos; también trata de ese sentimiento de culpa generalizado que paraliza cualquier intento de acción y provoca el desplome mental y espiritual del ser humano.

Leyendo a Kafka comprendemos que la tristeza es un pozo de agua amarga que nos arrastra como vértigo y nos hunde; frente a la risa y a la alegría, que son siempre -o casi siempre- fuerzas que nos elevan y nos incendian de vida.

Y… ¿por qué seguir leyendo El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Cervantes? Porque nos enseña el valor supremo de la amistad. Porque mucho podemos aprender de esas relaciones de amistad verdadera que hay entre Sancho y Quijote; para aprender a dialogar y a construir verdaderos y sólidos puentes de amor y amistad desde las propias diferencias.

Y es que don Quijote y Sancho son tan diferentes, en tanto son esas diferencias la mayor riqueza que ambos atesoran, porque desde ellas entablan siempre un fructífero diálogo basado en el respeto mutuo, en la capacidad de escucha atenta y apreciativa, camino inevitable para la más cabal comprensión; eslabón necesario para tejer la trenza de la tolerancia digna y de la complementación; y desde ahí construir una verdadera amistad edificada sobre la legítima necesidad del Otro; y por supuesto, desde el amor, desde la bondad y generosidad, desde la capacidad para ejercer el perdón y el reconocimiento digno y emancipador del yo y del tú, del nosotros (que no es otra cosa que la dulce unión del nos + otros).

Porque al decir de nuestro Martí: “Solo hay dicha verdadera en la amistad y en la cultura”. Y la amistad, digo yo, es eso: un amor manso como el agua del arroyo; un amor que es como tenue llama que calienta y da vida; no hoguera que quema y consume y mata. Un amor que es paz: remanso tranquilo y cobijo tibio y sabroso al que atenernos.

Pero para innovar en los ámbitos de la educación literaria no basta con esto que hemos venido repitiendo una y otra vez sobre el porqué leer determinadas obras y autores; también es necesario que ofrezcamos el dato preciso, que despierte la curiosidad, que incentive el deseo de leer, de conocer, de saber…

Y leyendo un libro de Ana Andreu Baquero y la ya famosa trilogía sobre libros, autores y obras de Santiago Posteguillo; y bajo la influencia de ellos, propongo estas ideas que a continuación ofrezco y que pretendo sean como aquella imagen lezamaniana: abeja de plata que pique nuestro intelecto; y que provoque nuestros sentimientos y emociones haciéndonos ir camino a la lectura de determinadas obras y autores. Ahí van pues… Disfrútenlas.

  1. Es El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Cervantes, centro del canon literario escolar escrito en lengua española no solo en Cuba sino en casi todo el mundo hispanohablante. Y es que, además, es esta obra según no pocos críticos y estudiosos de la literatura, el libro más traducido del mundo después de la Biblia. Pero lo que quizás no conocías tú, joven lector, es que curiosamente el propio Cervantes profetizó este hecho desde la propia novela cuando en boca del bachiller Sansón Carrasco pone estas palabras: “…a mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se traduzca”. Y en efecto, la historia de las traducciones del Quijote se inicia desde el mismo siglo XVII cuando en el año 1612 Thomas Shelton traduce la primera parte de la gran novela de Cervantes al inglés. Desde entonces esta obra ha sido traducida a más de setenta idiomas, algunos de ellos tan curiosos como el latín clásico o el esperanto.

Y la traducción más original y llamativa de todas, y a la vez la más polémica, ha sido la hecha por el filólogo mexicano residente en Estados Unidos, Ilan Stavans, catedrátido de Amherts Collage de Massachussets, quien publicó en el año 2022, en el suplemento cultural del diario La Vanguardia, el primer capítulo de la novela pero en spanglish, es decir, en una especie de jerga que hablan alrededor de veinticinco millones de hispanos residentes en Norteamérica. Y un último dato curioso: en Cuba, Pimienta, la ha publicado en pura décima.

  1. En Cuba, desde la década del setenta del siglo pasado, se estudia en los programas de Español y Literatura del bachillerato nuestro la figura del más universal de los ingleses: William Shakespeare. En la década del setenta con el primer gran momento del Perfeccionamiento Continuo del Sistema Nacional de Educación la obra de este autor seleccionada para conformar el canon literario escolar fue Otelo; luego, en los ochenta, cuando se produce el segundo gran momento del Perfeccionamiento, se cambió por la versión que de Romeo y Julieta escribiera otro gran poeta de América: Pablo Neruda; y esta es la que se estudia hasta los días de hoy.

Y es que, gracias al gran dramaturgo y poeta inglés, la historia de los amantes de Verona, se ha convertido en el arquetipo del amor romántico juvenil, de ese que surge del primer flechazo que envía Cupido. Sus más remotos antecedentes se encuentran en la pareja de Píramo y Tisbe que Ovidio nos presenta en Las Metamorfosis.

Ya entre los siglos XIV y XV, una leyenda sienesa inspiró a Massuccio Salernitano una novela corta, originaria de la tradición literaria recogida más tarde por Shakespeare. Después el tema de los desdichados amantes de Verona ha inspirado a escritores de todos los países, aunque en realidad le deben la inmortalidad al genio inglés, quien los convirtió en un símbolo eterno del amor juvenil y apasionado.

Hoy se sabe que el argumento de la obra no surgió de la fecunda imaginación de Shakespeare, sino que está inspirada en muchos otros autores principalmente italianos, durante los dos siglos anteriores a que Shakespeare escribiera la obra. Este hecho junto al conocimiento de que en la Verona del siglo XIV existieran dos familias enfrentadas, llamadas Montecchi y Cappello, ha provocado que muchos llegaran a pensar que los jóvenes enamorados existieron en realidad.

Y a pesar de que nadie ha podido demostrar la real existencia de esta pareja de enamorados, el balcón de la casa de los Capuleto, conocido hasta hoy como “el balcón de Julieta”, se ha convertido con los años por los admiradores de esta obra y por quienes se aprovechan de esto para sacarle dinero a este hecho, en lugar de peregrinaje para muchos enamorados de todo el mundo.

Y lo que quizás pocos, muy pocos conozcan, es que desde abril de 2009, el Ayuntamiento de Verona permite que las parejas contraigan matrimonio en ese famoso balcón a cambio, por supuesto, de una generosa aportación económica. Y lo que pocos quizás sepan es que los precios, según la procedencia y linaje de los enamorados, pueden oscilar entre los setecientos y los mil euros; y que también, dado el gran número de solicitudes que se hacen desde todas partes del mundo, es menester reservar con mucho tiempo de antelación.

  1. ¿Sabías que a Pablo Neruda se le acusó de plagio? Pues sí. Fue a finales del año 1934, cuando el escritor chileno Vicente García-Huidobro Fernández, más conocido como Vicente Huidobro, iniciador y exponente del creacionismo, publicó un artículo en el que denunciaba públicamente “las llamativas coincidencias” entre el poema número dieciséis perteneciente a los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, y escrito por Pablo Neruda, y “El jardinero”, de Rabindranath Tagore. Tal revelación -hecha además nada más y nada menos por este gran poeta de América- levantó de inmediato la polémica y el escándalo.

¿Qué posiciones generó la información dada por Huidobro? Pues… aquí van las tres esenciales:

Primera: Muchos salieron en defensa de Neruda sosteniendo que el poema dieciséis era una paráfrasis o una reinterpretación sin ninguna otra intención que no fuera esa: la de parafrasear el poema de Tagore.

Segunda: Una gran parte de los críticos y estudiosos consideró que el poema eraa una mera traducción del de Tagore.

Tercera: La del propio Pablo Neruda, quien dijo que nunca tuvo la intención de plagiar a Tagore, puesto que lo que había hecho era reelaborar los versos del poeta bengalí para agradar a una amiga suya que era grande admiradora de Tagore.

Eso sí, tan solo se le olvidó al mismísimo Pablo Neruda incluir una nota explicativa que aclarara este hecho cuando editó por primera vez sus Veinte poemas de amor y una canción desesperada.

  1. ¿Sabías acaso que durante años el gran poeta y narrador Edgar Allan Poe, uno de los más grandes maestros de la literatura de terror de todos los tiempos, luchó contra su fuerte dependencia del alcohol?  ¿Y sabías que fue miembro de una asociación llamada “Los hijos de la abstinencia” y que desde ahí se dedicó a predicar contra el demonio del alcohol? Pero… desgraciadamente no pudo, finalmente, contra su adicción; por eso, unos meses después deambulaba por las calles de su Baltimore en absoluto estado de delirio, embriaguez y enajenación; y pocos días después moría como con secuencia, posiblemente, de un coma etílico.

¿Y es que la muerte de Edgar Allan Poe podría ser un antecedente digno de esos programas que hoy cautivan tantas y tantas audiencias: “CSI Las Vegas”, “CSI Miami” o “CSI Nueva York”; programas estos en los que los modernos detectives desentrañan los más misteriosos y complicados asesinatos y muertes?

 Muchos creen que los antecedentes de estos programas de gran audiencia hoy día están en las obras de la no menos famosa Agatha Christie o de Arthur Conan Doyle. Pero lo cierto es que un antecedente está en el magnífico y brillante detective francés Auguste Duplin, creado por el propio Edgar Allan Poe para investigar los crímenes de la calle Morgue; y, por cierto, tal y cual ya dijimos más arriba en la propia muerte del gran escritor, del maestro del relato de suspenso y terror norteamericano.

Y es que, al intentar innovar en los procesos de educación literaria es bueno saber que nos acercamos a los libros como nos acercamos al amor: por el destello de algo que nos cautiva, que nos seduce, que queremos hacer nuestro, que queremos poseer porque nos da dicha, alegría, placer, o porque llama nuestra atención y queremos saciar nuestra curiosidad e interés sobre determinados temas o aspectos poco conocidos en relación con un  determinado autor o una determinada obra en concreto.

Y es que a no olvidarlo: el canon de una cultura es la cristalización del acervo individual y colectivo interiorizado de textos recordados por siempre; de los grandes libros alrededor de los cuales un idioma y una sociedad toda edifican sus códigos de autoconocimiento, según nos lo ha hecho saber hace ya mucho tiempo ese otro grande que ha sido George Steiner.

  1. Y de ese grande de Francia, del gran Honorato de Balzac, exponente como pocos de la novelística realista decimonónica, qué sabes? Pues hay unos cuántos aspectos que son dignos de conocimiento, y no pocos de ellos son de índole negativa. Así pues, de él se dice que también era un adicto: adicto al trabajo, por eso escribía una media de quince horas al día, y debía esa asombrosa capacidad a la ingesta cotidiana de litros y litros de café.

Según el propio Balzac el café no solo lo mantenía despierto sino que se convirtió “en la gran fuerza de su vida”. Su dependencia de la cafeína le inspiró un ensayo titulado “Tratado de excitantes modernos”, en el que llegó a sostener que “El café pone la sangre en movimiento y la excitación que provoca precipita la digestión, aleja el sueño y mantiene despierto mucho más tiempo el ejercicio de las facultades mentales”. Murió a los cincuenta y un años de edad aquejado de una grave enfermedad gástrica que, por aquel entonces, se atribuyó al exagerado consumo de esa excitante sustancia: la cafeína.

  1. ¿Sabes algo relacionado directamente con La canción del pirata de José de Espronceda y el Heavy metal? Pues aquí te contaremos una interesante historia, desconocida para muchos.

Era la primavera de 1834 y en Madrid, Teresa, la esposa del poeta romántico español José de Espronceda, había dejado de gritar. Por fin, el poeta y esposo pudo entrar en la habitación para encontrarse con ella y con su hija.

“Es una preciosa niña”, -dijo ella, con un hilillo de voz suave y serena.

“Es perfecta” –respondió él-; y se quedó embelesado mirando a la pequeña recién nacida, su primera hija, un regalo de la vida que con ella los premiaba después de largos años de exilio en Portugal e Inglaterra.

Los protagonistas de esta historia, según nos cuenta el profesor y escritor Santiago Posteguillo, eran nada más y nada menos que el gran poeta romántico español José de Espronceda y su esposa, quienes de regreso a España vivían en constante miedo de ser expulsados del país por los fanáticos seguidores del rey Fernando VIII o en constante agonía y angustia, pues Espronceda podía ser encarcelado por profesar ideales liberales.

“Has escrito algo nuevo?” –le preguntó la esposa mientras le regresaban a sus brazos de madre recién estrenada y a sus pechos cargados de alimento materno, a la pequeña hija, quien extrañándola, comenzaba ya a llorar desconsoladamente.

“He escrito un poema a un pirata, a un rebelde indómito como nosotros. Lo he llamado “Canción del pirata”, -dijo él; y comenzó a recitar a viva voz y para su esposa los versos del hasta hoy conocidísimo poema mientras su pequeña hija se acomodaba entre las sábanas y los pechos tibios de su madre, cuyo olor la incitaban a tomar la leche materna.

Espronceda acababa de componer un gran poema romántico y, sin saberlo, -en realidad nunca habría podido saberlo- una gran canción del heavy metal.

Mucho tiempo después de aquel suceso, en la Plaza de la Fuente número 8, en Esparza de Galar, Navarra y en el año 2000, Javi y Juanan entran al estudio. Son los productores. Ya están todos: Ángel, Arturo, Iñaki, Roberto y Paco. Son los miembros de la banda española de rock llamada Tierra Santa. Cada uno se coloca al lado de su instrumento. Hay potentes guitarras eléctricas. Empieza la grabación de la versión en rock duro de la Canción del pirata, de José de Espronceda, por el grupo español Tierra Santa.

Este grupo surge en el año 1991 e inicialmente se llamó Privacy; luego, en 1997 pasó a llamarse Tierra Santa. Su tercer disco llamado “Tierra de Leyenda” dejará canciones míticas para el heavy metal en castellano, además uno de sus temas bandera, que se ha convertido en tema obligado en todos los conciertos es el de la Canción del pirata. ¿Quién le iba a decir a José de Espronceda que su poema se convertiría en tema obligado de esta banda del heavy metal en español?

  1. El eclipse y la muerte de Gustavo Adolfo Bécquer. También Santiago Posteguillo nos relata los últimos minutos en la vida de ese otro grande entre los grandes poetas españoles de todos los tiempos: Gustavo Adolfo Bécquer, quien como era la tradición en aquellos tiempos, inmediatamente después de su muerte, fue objeto de un retrato realizado por su amigo, el pintor Casado de Alisail, autor de obras que se exhiben hoy en el Museo del Prado, en Madrid, y entre las que se encuentra “La rendición de Bailén”.

Mientras el pintor hacía el retrato de Bécquer en su residencia de la calle Claudio Coello, en Madrid, nos narra Posteguillo, se produjo un eclipse de sol, a las 10:40 de la mañana del día 22 de diciembre der 1870. Al pintor aquello del eclipse le pareció muy bien y dijo: “Se va uno de los más grandes escritores de España; y España no lo sabe, le da la espalda, pero el sol se oculta en señal de duelo. Allí arriban saben más de literatura que en todos los círculos literarios de este país de envidiosos”.

Todo sucedió muy rápido y al mediodía el cadáver de Gustavo Adolfo Bécquer quedó enterrado en el nicho 470 del Patio del Cristo de la Sacramental de San Lorenzo. Quizás sus amigos recordaron aquellos versos del poeta fallecido mientras depositaban su cuerpo en aquel nicho olvidado, cuando escribió:

Rima LXI

Al ver mis horas de fiebre

e insomnio lentas pasar,

a la orilla de mi lecho,

¿quién se sentará?

Cuando la trémula mano

tienda, próxima a expirar,

buscando una mano amiga,

¿quién la estrechará?

Cuando la muerte vidrie

de mis ojos el cristal,

mis párpados aún abiertos,

¿quién los cerrará?

Cuando la campana suene

(si suena en mi funeral),

una oración, al oírla,

¿quién murmurará?

Cuando mis pálidos restos

oprima la tierra ya,

sobre la olvidada fosa,

¿quién vendrá a llorar?

¿Quién en fin, al otro día,

cuando el sol vuelva a brillar,

de que pasé por el mundo,

quién se acordará?

Pero el poeta se equivocó, pues según sabemos por muy diversas fuientes, con la colaboración de Ferrán y el resto de los amigos de Bpécquer impulsados por Casado de Alisal, las obras del poeta se publicaron. Igualmente, sabemos hoy que dichas obras pronto fueron traducidas al alemán, al inglés, al francés y al ruso. La envidia nacional, como anticipó el pjntor, también llegó pronto, pero don Miguel de Unamuno puso en su sitio a los que criticaban a Bécquer y en el año 1924 cuando en medio de la naciente poesía moderna muchos aborrecieron a Bécquer, él parafraseó la Rima LIII del poeta romántico por excelencia y escribió con acierto:

Volverán las oscuras golondrinas…

¡vaya si volverán!;

las románticas rimas becquerianas

gimiendo volverán.

…        …              …            …     …

Mas los fríos refritos ultraístas

hechos a puro afán,

los que nunca arrancaron una lágrima,

¡esos no volverán!”

Bibliografía empleada:

Andreu Baquero, Ana. 2012. Historias curiosas de la Literatrura. Manon Trappo. Ediciones Robinbook, s.l. Barcelona.

Posteguillo, Santiago. 2015. La sangre de los libros. Enigmas y libros de la literatura universal, en: httrp://LeLibros.org/

Posteguillo, Santiago. 2016. La Noche en que Frankenstein leyó el Quijote. La vida secreta de los libros; en: httrp://LeLibros.org/

Posteguillo, Santiago,. 2017. El séptimo círculo del Infierno. Escritores malditos, escritoras olvidadas, en: httrp://LeLibros.org/


[1] Juan Ramón Montaño Calcines acumula más de 40 años dedicados a la docencia. Ha sido durante muchos años asesor nacional de Español y Literatura del Ministerio de Educación de Cuba y actualmente es Asesor Técnico Docente de la Dirección de Formación de Profesionales del Ministerio de Educación Superior de la república de Cuba. Es Licenciado en Educación, especialidad Español y Literatura desde 1979, Máster en Didáctica del Español y la Literatura y Profesor Titular por la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona de La Habana.

2 comentarios sobre “ESCUDRIÑANDO EN LOS ÁMBITOS DE LA LITERATURA, EN LA VIDA ALGUNOS DE LOS MÁS RENOMBRADOS AUTORES Y DE ALGUNOS DE LOS MÁS CÉLEBRES TEXTOS OBJETO DE ESTUDIO EN LOS PROGRAMAS DEL BACHILLERATO CUBANO

  1. Excelente propuesta de ideas del Dr. C. Juan Ramón Montaño que nos motiva hacia la lectura y para adentrarnos en Lectópolis. Muy interesantes sus notas sobfe obras y autores que nos aconseja leer o releer. Gracias

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  2. Si me estaba apuntando a mí este maestro, lo amé, fue un disparo certero: policíacos y heavy metal. No, en serio, grandiosas recomendaciones. Por supuesto que no nos podemos permitir prescindir de ninguna de estas lecturas en nuestra escuela, fundamenta usted por qué, hay que entenderlo así para impartirlas como merecen. Y todo lo que recopiló y que yo no sabía…gracias, me está ofreciendo una magnífica estrategia para renovar mi voz. Siempre un placer.

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